Elena I.
Durante el primer vimos a varios pediatras y no habíamos quedado del todo conformes, principalmente porque sentíamos que las evaluaciones eran muy rápidas y mucha incongruencia entre una consulta y otra. Llegar con Mariana fue un cambio enorme. Destacamos su profesionalismo, calidad humana y dedicación, además del tiempo que se toma para evaluar, explicar cada detalle y resolver todas nuestras dudas como papas primerizos. Tambien mencionar algo que para mí fue especialmente significativo es que fue la única pediatra que además de preocuparse por nuestra bebe, me preguntó cómo me sentía yo, considerando que estaba recién en mi postparto. Ese gesto habla muchísimo de su empatía y de la mirada integral que tiene hacia la familia. Nos transmite mucha confianza y tranquilidad como papás, y sentimos que nuestro pequeña está realmente bien acompañada y cuidada. Totalmente recomendada.

