Acompañamiento Parental
Descripción
La evaluación e intervención en competencias parentales se orienta a fortalecer las habilidades necesarias para ejercer una crianza protectora, sensible y consistente. Entre los principales aspectos que se trabajan se encuentran: el fortalecimiento del vínculo con los hijos/as, promoviendo una relación basada en la sensibilidad, la disponibilidad emocional y el apego seguro; el desarrollo de estrategias de comunicación efectiva, que favorezcan la escucha activa, la validación emocional y la expresión clara de normas y expectativas; el establecimiento de límites y disciplina respetuosa, centrada en la coherencia, la regulación emocional adulta y la enseñanza de responsabilidad sin recurrir a prácticas punitivas; y la mejora en la toma de decisiones y resolución de conflictos familiares, incorporando herramientas de análisis, negociación y modelamiento de habilidades socioemocionales.
El rol del terapeuta consiste en evaluar las fortalezas y áreas de mejora, generar un espacio reflexivo y de acompañamiento, psicoeducar en desarrollo infantil/adolescente y dinámicas vinculares, y entrenar habilidades parentales mediante ejercicios prácticos, análisis de situaciones cotidianas y retroalimentación guiada. Asimismo, facilita la toma de conciencia respecto a los propios estilos de crianza y su impacto en el bienestar infantil.
En un proceso, de hasta de 10 sesiones, el trabajo puede organizarse progresivamente dependiendo del motivo de consulta:
1–2: Evaluación inicial y establecimiento de objetivos.
3–4: Fortalecimiento del vínculo y comprensión de necesidades evolutivas.
5–6: Entrenamiento en comunicación efectiva y validación emocional.
7–8: Límites y disciplina respetuosa, manejo de conductas desafiantes.
9: Toma de decisiones y estrategias de resolución de conflictos.
10: Integración de aprendizajes, plan de mantenimiento y cierre.
Este abordaje estructurado permite promover cambios sostenibles en la dinámica familiar y favorecer el bienestar integral de niños, niñas y adolescentes. Del mismo modo permite cotejar logros de objetivos, según lo establecido en las primeras sesiones, de forma conjunta entre familia y terapeuta.
Inversión por cada sesión: $57.000