La culpa que te orienta… y la culpa que te atrapa
Sobre el contenido
La culpa no siempre es el problema.
A veces incluso cumple una función importante.
Pero cuando se vuelve constante, te atrapa en pensamientos repetitivos y empieza a dirigir tus decisiones, deja de ayudar y empieza a desgastar.
Aprender a distinguir entre una culpa que orienta y una culpa que atrapa puede marcar una gran diferencia en cómo te relacionas contigo y con los demás.
Si sientes que la culpa aparece una y otra vez, incluso cuando ya hiciste lo posible, en terapia podemos trabajar su origen y aprender a manejarla con más claridad y amabilidad.
Cristián Varas | Psicólogo Clínico
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