Congelamiento, complacencia y desconexión
Sobre el contenido
Hay respuestas que parecen “personalidad”, pero muchas veces son estrategias de protección que el sistema nervioso aprendió frente a experiencias de amenaza, exigencia o inseguridad relacional.
Congelarse, complacer o desconectarse no habla de debilidad: habla de adaptación.
La psicoterapia puede ayudar a entender de dónde viene ese patrón y a construir una forma más libre y segura de estar contigo y con otros.
Si te reconoces aquí, podemos trabajarlo.
Cristián Varas Cruz
Psicólogo Clínico
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