Betsabeth N.
La Zami es definitivamente la persona con la que me tenía que cruzar alguna vez en mi proceso terapéutico. Es una increíble profesional, tiene una formación tremenda y una docilidad y empatía para desenvolver las cosas que terminan por hacer que cada sesión se sienta como un abrazo muy apretado. Su dedicación y vocación son innegables, siempre buscó la manera de acompañarme lo máximo posible en todo mi proceso y por mucho tiempo el espacio que me brindó fue mi lugar seguro. Por ahora le dimos cierre a mi proceso, pero si en algún momento necesito forjar nuevas herramientas, sin duda volvería a ella, es la primera y única persona que se me viene a la cabeza cuando alguien de mi círculo necesita psicoterapia, porque me siento genuinamente agradecida de haber llegado a ella para resolver lo que en algún momento no pude sola. No puedo evitar sentir un mix de emociones al pensar que ya no la necesito como antes, pero creo que eso solamente habla de su gran trabajo. Estoy segura de que hay miles de Betsis que necesitan a la Zami, y espero de todo corazón que tengan la oportunidad de llegar a ella, para acompañar cada experiencia, anécdota, complicación, problema, celebración, duda, miedo, pausa, comienzo y final, así como lo hizo conmigo.
