
El proceso personal de cada consultante es único , y en cada sesión se definen las herramientas terapéuticas más beneficiosas para ese momento. Tanto el tipo de tratamiento como la cantidad de sesiones se ajustan de manera dinámica, respetando el ritmo, las necesidades y el equilibrio individual. Este enfoque invita a tomar conciencia de la importancia de estar bien y de hacernos responsables de nuestro propio equilibrio físico, emocional, mental y energético. Las terapias aplicadas acompañan procesos de bienestar y autoconocimiento, aportando beneficios en todo momento, sin presentar contraindicaciones, y pueden integrarse de forma complementaria a otros tratamientos o cuidados de la salud.