
“La terapia psicológica debe ser un ejercicio en donde se tomen en cuenta no sólo los síntomas y signos sino el origen de aquellos, asimismo, es fundamental comprender que la integración de diversos saberes nos permitirá mirar más ampliamente el origen de los mismos, tomando en cuenta no sólo las vivencias individuales sino también los hechos familiares, contextuales e históricos…”