Andrés P.
Hoy termino mi proceso terapéutico que duró casi 10 meses de terapia y agradezco la confianza que me diste para poder hablar de tantas cosas que llevaba dentro y que muchas veces ni siquiera sabía cómo expresar. Siento que durante este proceso fui descubriendo junto a ti muchas partes de mí: mi identidad, quién soy, qué necesito, qué cosas quiero para mi vida y también que puedo poner límites, proyectarme y permitirme querer cosas para mí. Pero, sobre todo, aprendí algo que para mí ha sido muy importante: aceptar que transitar por emociones complicadas es parte de la vida, que no siempre tengo que luchar contra ellas, sino también entenderlas y saber qué me quieren decir. Algo que valoro mucho de tu forma de trabajar es que nunca sentí que simplemente estabas anotando lo que te contaba como lo hacen la mayoria sino que sentía que realmente me escuchabas, que intentabas ponerte en mi lugar y que muchas veces lograbas sacar a la luz lo que me estaba pasando incluso cuando a mí me costaba ponerlo en palabras. También agradezco mucho haber conocido contigo el enfoque junguiano. A través de él pudimos explorar mi mundo interno de una manera que nunca había hecho: ponerle nombre a muchas cosas que sentía, acercarme a mi inconsciente, explorar lo simbólico y la imaginación, reconocer deseos que había reprimido y patrones muy arraigados que seguía casi automáticamente. Todo eso me permitió descubrirme desde otro punto de vista y comprenderme mucho mejor. Hoy termino este proceso sintiendo que me conozco más, que entiendo mejor mis necesidades y que tengo herramientas que antes no tenía. Me voy con mucha más claridad mental y con una sensación de bienestar que durante mucho tiempo estuve buscando. Así que simplemente gracias. Gracias por escucharme, por acompañarme sin juzgarme, por ayudarme a descubrir partes de mí que estaban ahí pero que todavía no podía ver, y por haber sido parte de un proceso tan importante de mi vida. Me llevo mucho de estos meses y sé que todo lo aprendido va a seguir acompañándome en lo que venga.
