Usuario anónimo
Llegué a terapia con Cata en un momento en que sentía que algo no estaba bien, pero no lograba ponerlo en palabras. Desde el primer espacio, me encontré con una forma de acompañar muy distinta: sin juicio, sin apuro, con una escucha profunda y muy presente. Lo que más valoro es cómo integra la psicología con la comprensión del cuerpo. Empecé a entenderme de una manera mucho más amplia, con más sentido, dejando de exigirme ser igual todos los días. Eso cambió profundamente la forma en que me relaciono conmigo. Cata no te dice qué hacer, te guía para que puedas encontrarte. Tiene una forma clara, pero a la vez muy cálida y contenida, de acompañar procesos que a veces son difíciles de sostener en soledad. Me he sentido en compañía, comprendid@ y también desafiad@ en los momentos justos. Si estás buscando una psicóloga con una mirada profunda, integradora y humana, de verdad la recomiendo. Es un espacio donde se puede empezar a habitarse distinto.
