
Antes que psicóloga, soy humana. Como tú, he atravesado etapas oscuras, dudas y procesos de transformación, y sé lo que se siente no encontrar las palabras para lo que uno está viviendo. Soy una persona altamente sensible y neuro divergente, y esa forma de percibir el mundo es hoy parte de cómo acompaño: con una escucha genuina, sin juicios, y con la certeza de que cada proceso es profundamente humano antes que clínico. Mi propósito no es solo tratar síntomas, sino acompañarte en tu evolución y desarrollo personal: ayudarte a comprenderte mejor, sostenerte en lo difícil y caminar contigo hacia la versión de ti que quieres construir. Trabajo desde un enfoque cognitivo-conductual con una mirada integral, adaptando las herramientas a lo que cada persona necesita, porque ningún proceso es igual a otro. Si sientes que algo no anda bien, aunque no sepas explicarlo del todo, o si ya tienes claro lo que quieres cambiar: este puede ser un buen lugar para empezar. El primer paso es siempre el más importante. Atención particular · Arancel diferenciado FONASA