
Soy psicóloga clínica y educacional, titulada de la Universidad Mayor, Magíster en Psicología y Magíster en Neurociencias, con más de 17 años de experiencia profesional. Actualmente me dedico de manera exclusiva a la atención clínica de niños, adolescentes, adultos y sus familias. Mi trabajo se centra especialmente en inclusión, neurodivergencia, desarrollo socioemocional, regulación emocional, dificultades de aprendizaje, vínculos familiares y procesos de diagnóstico tardío en la adultez. Durante cerca de 14 años realicé docencia universitaria de pre y postgrado en áreas como procesos cognitivos, psicología del desarrollo, psicología del aprendizaje, psicología educacional e intervención psicoeducativa en contextos escolares. También supervisé prácticas profesionales y participé en proyectos de formación, inclusión y bienestar en comunidades educativas. Mi interés por la neurodivergencia también nace de mi propia experiencia: soy una persona neurodivergente y muchas de mis vivencias escolares y adultas me llevaron a profundizar en la comprensión de estos procesos. Esto me permite acompañar desde una mirada profesional, cercana y respetuosa a quienes buscan entender mejor cómo funcionan, especialmente cuando reciben un diagnóstico en etapas más tardías de la vida. Trabajo desde un enfoque sistémico y narrativo, integrando aportes de la mentalización, el apego, las neurociencias y la psicoeducación. Entiendo que una persona es mucho más que un diagnóstico, una dificultad o una etiqueta. Por eso, el proceso terapéutico busca comprender su historia, sus vínculos, sus contextos, sus recursos y las estrategias que pueden ayudarle a vivir de una forma más coherente con sus necesidades, fortalezas e intereses. Comprendernos en profundidad puede transformar la manera en que nos vemos: desde la culpa o la sensación de que “algo está mal en mí”, hacia una relación más amable, clara y posible con nuestra propia historia. Te invito a construir juntos un espacio de comprensión, cuidado y cambio: para niños, niñas y adolescentes que necesitan ser vistos y acompañados de acuerdo con sus propias formas de aprender, sentir y relacionarse; para madres, padres y cuidadores que buscan nuevas herramientas para comprender y apoyar a sus hijos; y para personas adultas que desean conocerse mejor, resignificar su historia y desarrollar formas más amables y coherentes de vivir consigo mismas y con los demás.
