
Mi vocación nació del deseo profundo de acompañar a las familias en una de las etapas más hermosas y desafiantes de la vida: la crianza de sus hijos. Me especializo en ofrecer una atención integral que no sólo se centra en la enfermedad, sino en la promoción de la salud, el bienestar emocional y el desarrollo armónico de cada niño o niña, siempre desde una mirada respetuosa y empática. Además de mi práctica clínica, soy docente de Pediatría en la Universidad de los Andes, donde acompaño la formación de nuevos médicos con los mismos valores de calidez humana y excelencia científica.