Acompaño procesos terapéuticos desde un enfoque cercano, respetuoso y sin juicios. Trabajo con personas que se sienten cansadas, confundidas, ansiosas o simplemente necesitan un espacio para entender lo que les pasa. La terapia es un lugar para ordenar, aliviar y aprender a mirarse con más amabilidad. Integro el arte como herramienta terapéutica para quienes les cuesta hablar de lo que sienten o buscan una forma distinta de trabajar su mundo interno. No necesitas saber dibujar ni pintar: el foco no está en el resultado, sino en el proceso, en conectar con lo que aparece y darle un espacio seguro. Trabajo con un lenguaje claro y cercano, adaptado a cada público, buscando que la información sea útil y aplicable a la vida real.