
Resultados concretos en pocas sesiones. Sin eternizar el proceso. La mayoría de los psicólogos que trabajan con adolescentes los conocen solo en la sala de consulta. Yo llevo más de nueve años trabajando dentro de un colegio, viendo de cerca los patrones reales: la ansiedad que no se nombra, el ánimo que baja sin que nadie lo note, las peleas que se repiten en casa, los casos que no calzan con ningún manual.
