
Soy abogada sistémica. Mi trayectoria parte en el Arte: ese lugar donde aparece lo que todavía no existe. El Derecho ocupa otro lugar: el que viene a darle estructura a los cambios que ya están ocurriendo. Entre el Arte y el Derecho hay una pregunta que atraviesa mi trabajo: cómo transformamos la realidad y cómo la ordenamos. Hoy esa pregunta es la base de mi trabajo jurídico con familias y organizaciones: herencias, conflictos sucesorios, empresas familiares, crisis y procesos de transformación. Integro el Derecho con una mirada sistémica para comprender las dinámicas que sostienen un conflicto y abrir nuevas posibilidades de acción. Porque transformar un sistema no consiste solamente en resolver un problema. A veces consiste en volver a poner en movimiento su capacidad de crear.